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jueves, 5 de septiembre de 2013

El pueblo judío celebra Rosh Ha Shana

Con la salida de la primera estrella, hoy, la colectividad judia festeja la llegada del año 5774. Platos infaltables en la mesa.
Celebrar la vida, le jaim, ésas son las palabras que acompañan los brindis judíos y que se escucharán hoy con el chocar de las copas. Con la salida de la primera estrella, la comunidad judía estará en Rosh Ha Shana (Año Nuevo), dándole la bienvenida al 5774.
Esta vez los platos para acompañar las festividades provienen de Aromas & Recuerdos, libro Recuerdos 3, una cuidada edición con aportes de donantes de la Fundación a beneficio de los programas de ayuda a la vejez. Es un proyecto de Mujeres Solidarias de la Fundación Tzedaká, la mayor institución de ayuda social de la comunidad judía, que trabaja en áreas de salud, niñez, vivienda y educación, para mejorar las condiciones de vida de personas que viven en pobreza y vulnerabilidad.
Las recetas de estos libros, ya publicaron tres, difieren en sus orígenes, en sus ingredientes y en sus modos de preparación, pero tienen en común que fueron aportadas por abuelas y abuelos, madres y padres, hijas, hijos y algún nieto… Son únicas. Sin embargo, tienen algo que las une y

jueves, 30 de mayo de 2013

Espárragos




La esparraguera es una planta perenne, propia de las costas del Mediterráneo, que se adapta bien a zonas templadas y tropicales.

En general, se distinguen tres tipos de espárragos: el espárrago verde, más pequeño y delgado, que crece en estado salvaje y cuya temporada es muy corta; el espárrago blanco, más grande y grueso, que se cultiva y es destinado al procesamiento (enlatado, congelado, deshidratado, encurtido); y el espárrago morado, muy apreciado en Italia.



Desde un punto de vista nutritivo, el espárrago es uno de los alimentos que menos calorías aporta, tan sólo 17,97 kcal/100 gr. Esto se debe a su casi total ausencia de grasas y su bajo contenido en hidratos de carbono.

Es rico en agua (90% aproximadamente), y apenas contiene proteínas (2,9%), pero sí mucha cantidad de fibra, lo que lo convierte en el perfecto aliado de las dietas de adelgazamiento. Asimismo, es rico en vitaminas: C, A, tiamina (B1), riboflavina (B2) y en minerales como potasio y calcio.

Los espárragos son ricos en purinas, por lo que no se aconsejan a personas con niveles elevados de ácido úrico, o gota, o con problemas renales.

El espárrago contiene una sustancia llamada asparraguina, que forma parte de su aceite esencial volátil, que se elimina por la orina, y a la que se atribuye propiedades diuréticas.

El espárrago es un buen diurético, contribuyendo a eliminar los líquidos retenidos por el organismo. Sin embargo, las personas que padecen problemas renales (nefritis) deben consumirlos de forma moderada.

Son innumerables sus aplicaciones culinarias: como entrante, acompañados de cualquier salsa (mayonesa, vinagreta, bechamel y ligeramente gratinados), como crema, en revuelto con huevos, como ingrediente de ensaladas, en sopas, en mousses, como guarniciones, etc., son todo un lujo para el paladar.

El sabor y aroma es diferente dependiendo de la modalidad de espárragos y esto le confiere una gran versatilidad en la cocina. Además contiene más hidratos de carbono, presenta una cáscara dura, que obliga a pelarlo y a cocinarlo para poder consumirlo.

El espárrago verde tiene un sabor y aroma más intenso y una textura más firme y carnosa y es más nutritivo. Lo ideal para disfrutar mejor de todas sus cualidades gastronómicas y nutritivas es consumirlos recién cosechados. Los espárragos verdes son los que contienen más vitaminas.

Los espárragos deben consumirse recién comprados para degustarlos sin pérdida alguna de sus características sensoriales y nutritivas. Los de mayor calidad son los de tallos tiernos, pero firmes y consistentes, con las puntas carnosas, firmes y bien formadas. Hay que desechar aquellos espárragos deteriorados que presenten manchas grises o amarillas y cuyos tallos no crujan al frotarlos entre sí. Los jóvenes son tiernos hasta casi el final del tallo y permiten partirlos con facilidad haciendo una suave presión con los dedos.
 
 

martes, 19 de febrero de 2013

Asado... su historia.



Hoy les voy a contar la historia del asado, o mejor dicho, sus orígenes aquí en la Argentina o el Virreinato del Río de la Plata…


La historia comienza, presumiblemente, cuando Juan de Salazar y Espinosa con los hermanos Goes trajeron desde Brasil a Asunción, que en ese entonces era parte del Virreinato, un toro y siete vacas, aproximadamente en el año 1556.



A partir de ese momento las vacas se empezaron a reproducir y a vagar libres por la Pampa . Éste ganado era cimarrón, o sea que no era propiedad de nadie, cualquiera podía servirse de una vaca con la única condición de no pasarse de las doce mil cabezas.

asado en cruz





Para llevar a cabo la cacería de este animal se organizaban las así llamadas vaquerías. Se juntaban de diez a quince paisanos que estuvieran dispuestos tanto a soportar una vida dura como a ganarse un par de reales. Cuando encontraban al ganado, le cortaban a cada res los garrones con una lanza y el animal caía al suelo, inmovilizado.



Cabe decir que durante las vaquerías, la carne que se aprovechaba de la vacas era muy poca, porque en general se las cazaba por su cuero, siendo así la primera industria argentina.
Ahora bien, en los pocos casos que se cazaba a una vaca solo por alimentarse, generalmente lo único que los gauchos consumían era la lengua, que asaban en el rescoldo, o los caracúes.
La compatibilidad que había entre el ganado y la Pampa era tal que se calcula que en el siglo XVIII habría en la Pampa unas 40 millones de cabezas de ganado.



Más tarde con la mezcla del criollo, el gaucho empezó a comer la carne asada. Con el facón realizaban un hoyo de unos veinte centímetros en la tierra, allí encendían un pequeña fogata y cocían la carne. Bueno, cocían es una forma de decir, ya que utilizando este método el exterior quedaba bien cocido, mientras que en el interior la carne estaba prácticamente cruda.
Lo que pasó después ya todos lo sabemos, o nos lo podemos imaginar. La industria del saladero empezó a crecer, y Argentina se termino convirtiendo en uno de los grandes exportadores de carne.



El Fuego y las brasas: 

Un verdadero asado es el que se realiza con brasas de leña y madera y no con carbón vegetal. Hay quienes consideran un agravio el asar carne con carbón vegetal. Las mejores maderas son las duras. porque las blandas se queman más rápidamente y no producen buenas brasas. 
Se empieza por encender el fuego con muchas ramitas secas, con hojas de diario arrugadas por debajo y mientras las llamas se avivan, coloca trozos de madera dura, como quebracho o